El equipo está formado por 20 personas participantes, con perfiles diversos tanto a nivel profesional como personal, lo que enriquece enormemente el trabajo grupal. Hay trayectorias muy distintas en cuanto a sectores, experiencias y momentos vitales, pero todas comparten un objetivo común: mejorar su empleabilidad y avanzar hacia un proyecto profesional más claro y alineado con el mercado laboral.
A lo largo de las sesiones, el grupo ha mostrado una alta implicación, una actitud participativa y una gran disposición para el aprendizaje. Destaca especialmente su capacidad de reflexión, el interés por comprender mejor cómo funciona el mercado de trabajo y la voluntad de adaptar sus perfiles profesionales con criterio, evitando soluciones rápidas sin sentido estratégico.
Como equipo, se percibe un clima de respeto, colaboración y apoyo mutuo, donde cada persona aporta desde su experiencia y aprende del resto. Esta diversidad, unida al trabajo estructurado en competencias, autoconocimiento y análisis del mercado, está permitiendo construir perfiles más sólidos, conscientes y preparados para afrontar procesos de selección reales
