La rana de la suerte

Por Jesús López (participante de la Lanzadera Puente Vallecas II)

Llevamos casi cuatro meses en la Lanzadera y hoy nos toca de nuevo volver a las entrevistas con los voluntarios corporativos de Barclays. Aún con el recuerdo de la primera vez donde nos trataron tan bien, nos ayudaron en un montón de situaciones, pero con la idea de tranquilizarnos, ayudarnos y  dándonos ánimos. También en esa primera toma de contacto, nos anunciaron que en la segunda ocasión serian más exigentes con nosotras.



Y hoy es el día, hemos quedado nuevamente donde la otra vez: junto a la rana para que nos traiga suerte. Ya no estamos tant@s como al principio, cada una con sus motivos pero siempre en nuestro recuerdo. Marien, nuestra nueva coach, nos pregunta cosas de la primera ronda de entrevistas y esperamos la llegada de los que faltan por llegar.  Otra vez la sonrisa serena de Sara Ángulo (Directora RSC Barclays Europa Directora y Gerente Fundación Barclays) sale a recibirnos. Esta vez al grupo de voluntarios les espera un trabajo doble porque nos cuentan que a la vez de las entrevistas tienen que estar “haciendo las maletas” ya que la semana que vienen se cambian de edificio. Aun así ellos siempre con una sonrisa en la boca e infundiéndonos ánimos.



Cada uno de nosotras tendremos al menos tres entrevistas donde se ponen a prueba nuestros CV’s, nervios, la marca personal que estas semanas estamos definiendo, nuestra forma de afrontar la entrevista esa que siempre te pone tan nervioso. Pero esta vez tenemos la fortuna de que justamente el día de antes Francisco Fernández “Kiko” ha desarrollado un taller sobre las distintas formas de entrevistas y cómo afrontarlas. Ahora no podemos fallar, hemos ido recibiendo las herramientas necesarias y “solo tenemos que ponerlas en práctica”.

 

Lo que hemos avanzado



Vamos pasando por grupos de cuatro aproximadamente y al salir nos vamos contando como ha sido la experiencia: salimos animados y contentos. Los voluntarios de Barclays nos dan todo tipo de sugerencias y algunas modificaciones, pero ya no tantas como la primera vez. Nos recalcan el avance que han visto desde la última vez. Siguen portándose genial con nosotros, nos dicen que la experiencia es extraordinaria especialmente para ellos. A pesar de que somos nosotros los que necesitamos de su ayuda y experiencia, se llevan no solo la sensación de poder colaborar, sino que ellos también aprenden y ganan con nosotros. Aprenden con nuestro esfuerzo y superación, de nuestras ganas por salir adelante, de la colaboración entre nosotros, de esa manera de formar un equipo con una idea común, y no solo un grupo de personas juntas.



Queda poco tiempo ya para finalizar las entrevistas, he tenido la suerte de realizar las entrevistas con Iñigo, Vanessa y Joaquín a los que agradezco especialmente su profesionalidad comentarios y sugerencias, pero sobre todo sus ánimos y  confianza. Pero hay bastantes más Esther, Sara, Alberto, Elena, Ainhoa, Almudena, Oihana, y alguno que no ha podido asistir porque sus labores se lo han impedido.

Tod@s nos dan sus conclusiones y nos dicen los puntos de mejora y nos aportan sus comentarios, nos piden que no desfallezcamos y que sigamos adelante. Ahora es el momento de demostrar lo que hemos practicado, y que seguro que nuestro esfuerzo dará resultado más pronto que tarde.

En mi mente por supuesto el agradecimiento por la oportunidad que nos han dado para realizar las entrevistas, por su comentarios y por su predisposición y ganas.



Me hago una reflexión, que desde casi el principio me habían dicho mis compañeras: prepárate bien las entrevistas, deja el menor número posible de detalles al azar, trázate tu propio guión, llévate preparadas esas preguntas que pueden hacerte dudar e intenta darles la vuelta para que saquen lo mejor de uno mismo. Cuanto mejor prepares la entrevista, mas oportunidad de éxito tendremos.

Ya nos vamos del edificio donde seguro que no volveremos, pero antes de despedirnos, y como si de un conjuro se tratara,  inmortalizamos el momento con una foto junto a la rana, para que  nos proyecte esa porción de suerte, que como en todo en la vida es necesario para conseguir nuestros retos. 

 

¡Gracias por vuestra ayuda!