Durante los últimos años mi trayectoria profesional ha estado encaminada hacia la formación en el ámbito de la acción social.
Tras finalizar los estudios de Animadora Sociocultural, y más recientemente, los de Educadora Social he podido llegar a conocer mi vocación profesional: trabajar con aquellas personas que se encuentran en riesgo de exclusión en nuestra sociedad o sufren cierta vulnerabilidad social.
Reconozco que haber desempeñado puestos de trabajo en diferentes sectores me ha llevado a adquirir una mochila de experiencias y aprendizajes, que aún hoy en día, me resultan útiles en mi labor profesional.
Algunas de ellas, como formar parte de un equipo de Monitores de Tiempo Libre, diseñar y llevar a la práctica un programa de actividades para prevenir el deterioro cognitivo de las personas mayores o ser un apoyo y soporte a personas para que puedan ganar autonomía en su vida personal, reflejan mi capacidad de adaptación a diferentes contextos, con diferentes colectivos, así como la empatía, el compromiso o la responsabilidad y la ética profesional.
