Desde joven siempre me he preocupado por los demás, ayudando en sus necesidades espirituales, es algo innato en mí, sufrir con los que sufren y reír con los que ríen.
Gran parte de mi vida he trabajado como misionero religioso en diferentes países en América del Sur como Panamá y Uruguay.Durante 30 años he podido trabajar con hermanos de comunidad, lo que me ha ayudado a poder aprender y desarrollar diferentes oficios como la albañilería y carpintería.
En Colombia, dentro de la comunidad religiosa de los Ermitaños Eucarísticos del Padre Celestial, también realicé trabajos de carpintería reparando muebles y ventanas.
He trabajado en San Luis, Argentina, como peón de albañilería haciendo mampostería, zanjas, pozos ciegos,entre otras cosas.
En el Eremitorio de Nuestra Señora dela Luz he podido seguir trabajando la mampostería, el mortero y la carpintería, desde el 2010 hasta la actualidad.
