“ELIGE UN TRABAJO QUE AMES Y NO TENDRÁS QUE TRABAJAR NI UN SOLO DIA DE TU VIDA”
Confucio
Y realmente fue así. Cuando comencé mis estudios de Trabajo Social, nunca imaginé que el
ejercicio de mi profesión podría aportarme el equilibrio perfecto entre aprendizaje y
satisfacción, tanto profesional como personal.
Cuando ejerzo mi trabajo, disfruto de cada momento de la intervención, desde el diagnóstico y
análisis de las necesidades, a la planificación y organización de acciones encaminadas al
cambio, así como la puesta en práctica de técnicas, recursos o trabajo con distintos
profesionales y servicios.
He podido desarrollar mis competencias como Trabajadora Social en distintos ámbitos de
actuación, Adicciones, Dependencia, Exclusión social, lo que me ha proporcionado
versatilidad, especialización, eficiencia y organización.
Me gusta definirme como una persona única, creativa, divertida y sincera aunque la
responsabilidad, implicación, trabajo en equipo y autoexigencia, son cualidades que me
definen en mi ámbito profesional.
