He visto cosas que no os creeríais: la llegada de internet, el efecto 2000, la ley antitabaco de 2006… y tantos otros desafíos. Y sí, es cierto: tengo mucha juventud acumulada y la experiencia es valiosa, porque seguro que lo que hacemos muchas veces durante mucho tiempo se nos da muy bien. Pero el trabajo es cambio y es una constante que demande nuestra capacidad de adaptación y aprendizaje. Lo que nos hace crecer es la actitud positiva ante cualquier reto. Yo ya estoy preparado para el siguiente.
En mi sector administrativo y logístico no hay tarea que se me resista; diría sin rubor que soy un ninja con la grapadora y manejo la carretilla elevadora con la precisión del samurái con su espada. Citaría muchas otras labores exóticas propias de mi área, en las que también soy un virtuoso, pero me gusta que mis lectores se queden con ganas de más…
Mi fuerte es la comunicación, y cuido este aspecto en cada detalle. En buena parte de mi trayectoria he sido el primero en abrir la puerta y atender el teléfono y me precio de haber logrado que las sucesivas impresiones fuesen tan buenas como la primera. El dominio de la redacción comercial y administrativa me sirve sobre todo para resolver incidencias y conflictos de un modo eficaz. Para mí es un estímulo mayor tener la posibilidad de utilizar el inglés en cualquier gestión. Cuando es así me siento Comunicador Premium y por eso mi objetivo es integrarme en un proyecto de ámbito internacional.
Siempre que es posible utilizo el sentido del humor, pero no para contar chistes, sino como un código o incluso un estado de ánimo. Soy comprometido; me gusta ponerme la camiseta de mi empresa y aportar gran dedicación.
Adoro todo lo que tiene que ver con la transversalidad y el sentido colaborativo en el trabajo. Es básico para conseguir la implicación de la diversidad en un objetivo común y es el ámbito en el que se desarrollan valores como la empatía y el aprendizaje.
Aquí es donde quiero estar. Yo me contrataría….
