Desempleado larga duración

Ese soy yo, hastiado de mandar CV a diestro y siniestro mirando ofertas todos los días cualquier cosa me valía con el objetivo de conseguir el ansiado puesto de trabajo que me devolviera la autoestima y un poder adquisitivo más saludable, que buena falta me hace como a todos los parados de este país.

Al transcurrir de los días, semanas, meses, años, parado en el arcén veía pasar trenes repletos de trabajadores y cuando se abrían las puertas, algunos a duras penas conseguían hacerse un hueco miserable y cogerlo y pensaba mañana tengo que madrugar más para estar en primera fila y conseguirlo de una vez, pero  las puertas nunca coincidían con la posición que yo creía que era la ideal, así que poco a poco fui desanimándome y me preguntaba ¿Alfonso que estás haciendo mal, para no poder coger el tren?.

Por casualidad leí en un portal de parados ¨La Lanzadera¨ y pensé: (algunas veces lo hago)," ya está nos mandan a todos los parados al espacio y  acaban con el problema."

Decido acercarme a la charla para saber de qué va y lo que màs me llama la atención es ver esa barca con personas remando todos a una, y se me encendió la bombilla ¡wow¡, eso es y yo con estos pelos, si todos empujamos a una, seguramente conseguiremos abrir las puertas  del tren y algunos obtendrán el tan ansiado hueco que les de valor y esperanza en sus vidas. 

Aquí estoy subido a la barca con veinte compañeros estupendos, aprendiendo lo que no está escrito y más, adquiriendo cada día más autoestima, más empatía, más esfuerzo, más solidaridad, más cariño y ante todo... sentir que con la aportación de todo el grupo, nuestros objetivos están cada día más cerca por que todos somos la lanzadera.