Cierre de la IV edición de la Lanzadera de Segovia ¿hasta luego?

Han sido 5 meses de duro trabajo y esfuerzo. Cada uno de nosotros venía con su respectiva  mochila llena de experiencias personales y profesionales, pero con ganas de participar en esta experiencia novedosa creada por la Fundación Santa María La Real hace varios años (en 2012) por Peridis. En nuestro caso, la Fundación ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Segovia (Segovia Activa) y el Fondo Social Europeo.

En esta ocasión la lanzadera ha estado compuesta por un grupo heterogéneo de personas de diversas edades, no solamente jóvenes. Debido a ello, y a que la dinámica de la lanzadera ha sido rápida, como las demás, el objetivo final de encontrar un trabajo ha resultado ser un reto mayor para nosotros, y a día de hoy el porcentaje de personas que se han insertado en el trabajo ha sido menor.

Sin embargo, la combinación de jóvenes y no tan jóvenes en una misma lanzadera ha permitido sumar nuestras cualidades: el dinamismo, idealismo e imaginación juveniles se han combinado con la serenidad, la paciencia, el saber estar y la experiencia de los miembros más maduros. Pero como conjunto hemos añadido además nuestras habilidades de trabajo en equipo y liderazgo, nuestra diversidad,  polivalencia, creatividad, iniciativa, proactividad…

Hemos desarrollado dinámicas de autoconocimiento, tanto individual como grupal, hemos aprendido en profundidad cómo ha cambiado el mercado laboral, así como nuevas técnicas de búsqueda de empleo y de preparación de entrevistas de trabajo.

Además, hemos pergeñado una estrategia de inserción grupal con un lema “A toda vela”, logotipo, estilo, hemos realizado todo tipo de tareas para visibilizar nuestro equipo –redes sociales, intermediaciones laborales, visitas por parte de representantes de diversas entidades que nos han enseñado muchísimo–, y sobre todo hemos organizado un gran evento llamado PROPÚLSATE, un encuentro entre la sociedad segoviana y el tejido empresarial más puntero de la provincia.

Pero, sin duda, hemos formado un equipo de personas que ha tenido sus conflictos y roces, pero crecido como personas y como grupo hasta el final de esta azarosa aventura.

Por ello, estas palabras no son tanto una despedida, sino un hasta luego. Porque vamos a seguir en contacto y a seguir creciendo como personas y como grupo.